Imagen de la receta Morro de cerdo frito

Morro de cerdo frito

El morro frito combina una superficie tostada con un interior tierno y gelatinoso. Se parte de morro ya cocido y se cocina en una sartén, aprovechando la grasa que desprende la propia pieza. El tamaño regular de los trozos y el espacio entre ellos ayudan a conseguir un dorado uniforme. La piel húmeda puede salpicar incluso cuando no se añade aceite, por lo que conviene secarla con cuidado y trabajar en tandas pequeñas. Se sirve recién hecho como ración de aperitivo, cuando el exterior todavía conserva su textura crujiente.

Resumen de la receta

Tiempo 50 min
Dificultad Media
Raciones 6
Por ración 322.2 kcal

Ingredientes

  • 600 g de morro de cerdo ya cocido, sin adobo y escurrido
  • 2 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra molida

Valores nutricionales

Calorías
322.2 kcal
Proteínas
17 g
Hidratos
1 g
Grasas
28 g
Fibra
0 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Escurrir y cortar

    Abre el envase de morro cocido y escurre cualquier líquido. Corta en trozos de unos 2 cm, procurando que todos tengan un grosor parecido. Seca muy bien con papel de cocina, especialmente las zonas plegadas de la piel. No añadas agua ni aliños líquidos antes de cocinar.

  2. 2

    Preparar una sartén amplia

    Pon una sartén antiadherente de 28 cm a fuego medio durante un minuto. Ten cerca una pantalla antisalpicaduras de malla, una espátula larga y una fuente con papel absorbente. Divide el morro en dos tandas de 300 g. No es necesario añadir aceite: durante el calentamiento la pieza libera grasa en la que se va dorando.

  3. 3

    Calentar y dorar la primera tanda

    Extiende la primera mitad en una sola capa. Mantén fuego medio 3–4 minutos y después sube a medio-alto. Cocina 12–16 minutos más, dando vueltas cada 2–3 minutos para que se doren varias caras. Coloca la pantalla de malla si salpica y evita una tapa hermética, que retiene vapor. Baja el fuego si aparecen puntos oscuros antes de que el resto tome color.

  4. 4

    Comprobar el punto y repetir

    El morro debe estar bien caliente en el centro, con la piel dorada y algunos bordes crujientes. Al presionarlo con la espátula, el interior aún debe ceder: si lo mantienes hasta que todo quede rígido, puede endurecerse al enfriar. Retira con espumadera y deja escurrir brevemente. Repite con la segunda tanda; si queda demasiada grasa, retira parte con una cuchara resistente al calor hacia un recipiente estable antes de continuar.

  5. 5

    Sazonar al final

    Prueba un trozo, porque el morro comercial suele contener sal. Añade la pimienta y solo la cantidad necesaria de los 2 g de sal previstos. Reparte en seis pequeñas raciones y sirve enseguida. Desecha la grasa sobrante una vez fría, sin verterla por el desagüe.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Morro de cerdo frito

¿Puedo usar morro crudo?

Hay que cocerlo antes. Cúbrelo de agua y cocina a hervor suave alrededor de 1,5–2 horas, hasta que esté tierno; después escurre, enfría y seca. Pesa 600 g cocidos para esta receta. La cocción y el enfriado previos se añaden al tiempo indicado.

¿Se puede preparar horas antes?

La textura es mejor recién hecha. Puedes dejarlo cortado y seco en la nevera, tapado, y freírlo poco antes de servir. Si ya está cocinado, refrigera antes de dos horas y recalienta en una sartén en una sola capa, sabiendo que el exterior no queda exactamente igual.

¿Puedo terminarlo en freidora de aire?

Es posible como variante, bien seco y en una sola capa, pero cambia el resultado. Ajusta temperatura y tiempo al aparato y vigila las salpicaduras internas.

Curiosidades y más información sobre la receta

La grasa de la pieza permite el dorado

El morro cocido conserva grasa bajo la piel. Al calentarlo de forma progresiva, parte de esa grasa pasa al fondo y ayuda a freír los trozos. La cantidad que suelta varía según el corte y el producto, por lo que es preferible observar la sartén y retirar el exceso a añadir aceite desde el principio sin necesidad.

Crujiente fuera y gelatinoso dentro

El atractivo de esta preparación está en el contraste entre una superficie bien dorada y un interior tierno. Para conservarlo, el morro debe partir de una cocción completa, secarse cuidadosamente y freírse solo hasta formar la corteza, sin resecar todo el trozo.

El servicio no admite una espera larga

Nada más salir de la sartén, el vapor interior comienza a ablandar el exterior. Escurrir en una bandeja amplia y llevar a la mesa enseguida mantiene el contraste. Las salsas se sirven al lado para que cada persona moje únicamente el bocado que va a comer.

Otras recetas de Fritura

A nadie le amarga un dulce

Meiga volando ante la luna sobre una ría gallega al atardecer

Suscríbete, que es gratis!

Te contaremos secretos de Galicia: Lugares, recetas e historias de nuestra tierra porque... habelas hainas

Al suscribirte solicitas recibir correos de Receta Gallega. Puedes darte de baja en cualquier momento y consultar nuestra Política de privacidad.