Imagen de la receta Cordero al ajillo

Cordero al ajillo

El cordero al ajillo queda dorado por fuera y jugoso, envuelto en una salsa corta de vino blanco y ajo. Los dientes se fríen primero para perfumar el aceite y se reservan mientras se marca la carne; vuelven al final, cuando el vino ha desprendido el fondo tostado sin convertir la preparación en un estofado.

Resumen de la receta

Tiempo 40 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 521 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de pierna o paletilla de cordero troceada con hueso
  • 40 g de aceite de oliva
  • 30 g de ajo
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 2 g de tomillo
  • 2 g de romero
  • 5 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra

Valores nutricionales

Calorías
521 kcal
Proteínas
31.7 g
Hidratos
1.8 g
Grasas
42.7 g
Fibra
0.1 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Perfumar el aceite

    Pela los ajos y aplástalos ligeramente. Caliéntalos con el aceite a fuego medio hasta que estén dorados por fuera, sin oscurecerse; retíralos y resérvalos.

  2. 2

    Dorar el cordero

    Seca las piezas, salpimiéntalas y dóralas en dos tandas en el aceite aromatizado. Mantén el fuego medio-alto y gira solo cuando cada cara tenga una costra marcada.

  3. 3

    Desglasar con vino

    Reúne toda la carne en la cazuela, añade tomillo y romero y vierte el vino. Raspa los jugos del fondo y cocina 8-10 minutos a fuego medio, girando las piezas, hasta que el líquido se reduzca a una salsa corta.

  4. 4

    Terminar con los ajos

    Devuelve los ajos y cocina 3-5 minutos más. Comprueba una pieza gruesa con termómetro, sin tocar el hueso: debe alcanzar al menos 63 °C. Deja reposar 5 minutos antes de servir para completar el asentamiento de los jugos.

  5. 5

    Comprobar el punto del cordero

    Escoge una pieza gruesa para comprobar la cocción: la carne debe separarse con facilidad del hueso sin quedar seca. Si necesita más tiempo y el fondo está reducido, añade dos cucharadas de agua caliente y tapa brevemente.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Cordero al ajillo

Los ajos están dorados pero duros, ¿terminarán de hacerse?

Sí, vuelven a la salsa durante los últimos minutos y se ablandan. Retirarlos primero protege su sabor mientras el cordero necesita calor más intenso.

El vino desaparece antes de que el cordero esté tierno, ¿cómo continúo?

Añade dos cucharadas de agua caliente, tapa y cocina a fuego menor. Repite si hace falta sin diluir de golpe la salsa corta.

¿Dónde se mide la temperatura en una pieza con hueso?

Introduce la sonda en la parte más gruesa de la carne desde un lateral. Evita tocar hueso o el fondo de la cazuela.

Curiosidades y más información sobre la receta

El ajo aromatiza el aceite en dos tiempos

Los dientes aplastados ceden sabor mientras se doran y se retiran antes del fuego fuerte. Regresan al final, cuando vino y carne ya forman una salsa corta, para terminar tiernos sin haber soportado toda la cocción. Los ajos reservados deben conservar un color rubio, nunca negro.

Una salsa corta exige vigilar humedad y ternura

El vino debe reducir y envolver, no transformar el plato en estofado. Sin embargo, la carne manda: si aún está firme cuando queda poco fondo, pequeñas adiciones de agua caliente permiten prolongar la cocción sin quemar los jugos. El agua se incorpora caliente para no detener bruscamente el guiso.

La referencia térmica acompaña a la textura

Los 63 °C y el reposo establecen una comprobación segura para piezas enteras de cordero. En cortes con tejido firme puede ser necesario seguir cocinando hasta que cedan; temperatura suficiente y ternura no siempre llegan simultáneamente. Los cinco minutos previstos superan el descanso térmico mínimo necesario.

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