Imagen de la receta Magro de cerdo con tomate

Magro de cerdo con tomate

El magro de cerdo con tomate queda tierno y cubierto por una salsa concentrada, apropiada tanto para un plato principal como para servir pequeñas porciones de tapa. La carne de la paleta agradece una cocción pausada: necesita más tiempo que el solomillo, pero mantiene una textura jugosa dentro del guiso. El tomate se incorpora después de dorar la carne y ablandar la cebolla, y se reduce al final, cuando los trozos ya ceden al pincharlos. Así se evita espesar la salsa demasiado pronto y tener que hervir la carne en un fondo que se agarra.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 55 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 454.5 kcal

Ingredientes

  • 800 g de magro de paleta de cerdo, sin hueso ni exceso de grasa
  • 800 g de tomate triturado natural
  • 250 g de cebolla
  • 10 g de ajo
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 150 ml de agua caliente y hasta 100 ml más si hace falta
  • 40 g de aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel
  • 6 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra

Valores nutricionales

Calorías
454.5 kcal
Proteínas
42.1 g
Hidratos
10.5 g
Grasas
24.6 g
Fibra
3.5 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Cortar la carne y las hortalizas

    Retira las membranas gruesas de la carne y córtala en dados de 3 cm. Sécalos con papel y sazona con 4 g de sal y la pimienta. Pica la cebolla en dados pequeños y el ajo muy fino. Prepara una cazuela de fondo grueso de unos 26 cm.

  2. 2

    Dorar por tandas

    Calienta 25 g de aceite a fuego medio-alto. Dora la carne en dos tandas durante unos 5 minutos cada una, girando los dados cuando hayan tomado color. Retira a un plato. No es necesario cocinar el centro en esta fase, pero sí evitar amontonar la carne y que suelte un charco de agua.

  3. 3

    Formar el fondo del guiso

    Baja a fuego medio-bajo y añade los 15 g de aceite restantes, la cebolla y los otros 2 g de sal. Cocina 10–12 minutos, raspando suavemente el fondo para desprender lo dorado. Incorpora el ajo y cocina 1 minuto. Vierte el vino, sube un poco el fuego y deja reducir 3 minutos.

  4. 4

    Guisar hasta ablandar

    Agrega el tomate, el laurel, la carne y sus jugos y los 150 ml de agua caliente. Lleva a un hervor suave, tapa dejando una pequeña abertura y cocina 55–65 minutos a fuego bajo. Remueve cada 10–15 minutos. Si la salsa se seca antes de ablandarse la carne, añade el agua adicional en porciones de 25–50 ml. Una brocheta debe atravesar un dado sin resistencia apreciable.

  5. 5

    Ajustar la salsa y reposar

    Destapa y cocina 5–10 minutos más si el tomate está acuoso, removiendo con frecuencia. Si la carne ya está muy tierna, retírala mientras reduces y devuélvela al final. El guiso debe quedar ligado, con una salsa que se adhiera a los trozos. Retira el laurel y deja reposar 5 minutos antes de repartir entre cuatro platos.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Magro de cerdo con tomate

¿Puedo utilizar tomate fresco en lugar de triturado?

Sí; emplea aproximadamente un kilo ya pelado y rallado y adapta la reducción, porque su cantidad de agua puede variar mucho.

¿Se puede congelar este guiso de cerdo?

Sí; enfríalo pronto en porciones con salsa, descongela en nevera y recalienta suavemente hasta que quede muy caliente por completo.

La carne permanece dura pero el tomate se agarra, ¿cómo sigo?

Humedece la salsa con pequeñas tandas de agua caliente, tapa y continúa a fuego bajo hasta que una brocheta atraviese los dados sin resistencia.

Curiosidades y más información sobre la receta

El corte determina la duración del guiso

La palabra magro no identifica un único músculo. La paleta contiene tejido que agradece una cocción húmeda prolongada, mientras un lomo o solomillo se secaría con este método. Cambiar el corte exige revisar también los tiempos y el momento de incorporarlo.

El agua se administra según la ternura

Los 150 ml iniciales mantienen un fondo húmedo mientras carne y tomate se cocinan. La cantidad adicional no se vierte automáticamente: solo entra si los dados siguen firmes y la salsa se concentra demasiado. Así se evita acabar con un tomate lavado y líquido.

La reducción final no debe castigar la carne

Cuando los dados ceden pero el tomate todavía contiene agua, conviene retirarlos. La salsa puede hervir destapada durante unos minutos y la carne regresa al final. Esta separación protege una textura conseguida después de casi una hora de cocción suave.

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