Imagen de la receta Maragota a la gallega

Maragota a la gallega

La maragota a la gallega se presenta sobre patatas cocidas, con guisantes y una ajada de color rojizo que aporta el aroma del ajo y el pimentón. Su carne firme agradece una cocción tranquila y una manipulación cuidadosa, porque entre los lomos pueden quedar espinas finas. Las patatas entran primero en la cazuela y el pescado se incorpora cuando les falta poco para estar tiernas. La ajada se prepara aparte y se añade al final, evitando que el pimentón se queme o que el pescado tenga que seguir hirviendo mientras se termina la salsa.

Resumen de la receta

Tiempo 45 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 507.3 kcal

Ingredientes

  • 800 g de lomos de maragota limpios, con piel y sin espina central
  • 800 g de patatas peladas
  • 150 g de guisantes congelados
  • 150 g de cebolla
  • 20 g de ajo
  • 60 g de aceite de oliva
  • 5 g de pimentón dulce
  • 1 hoja de laurel
  • 8 g de sal
  • 1,2 l de agua aproximadamente

Valores nutricionales

Calorías
507.3 kcal
Proteínas
43.4 g
Hidratos
42 g
Grasas
16.6 g
Fibra
7 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Revisar el pescado y cortar las patatas

    Pasa los dedos por los lomos y retira las espinas localizables con pinzas. Divide el pescado en cuatro porciones de unos 200 g y 3 cm de grosor. Sazona con 3 g de sal y mantenlo en la nevera mientras preparas las patatas. Córtalas en rodajas de 1,5 cm y la cebolla en juliana gruesa.

  2. 2

    Empezar la cocción de las patatas

    Coloca patatas, cebolla y laurel en una cazuela baja de unos 30 cm. Añade los 5 g de sal restantes y agua hasta cubrir justo las patatas. Lleva a ebullición, baja a fuego medio-suave y cuece 12–15 minutos. Al pincharlas, la brocheta debe entrar en el exterior pero encontrar aún resistencia en el centro.

  3. 3

    Incorporar los guisantes y la maragota

    Añade los guisantes y acomoda los lomos encima con la piel hacia abajo. Tapa y cocina a hervor muy suave 8–12 minutos, según el grosor. Evita remover con cuchara. Las patatas deben estar tiernas y el pescado opaco en el centro, separándose en lascas al presionarlo. Comprueba 63 °C en la parte más gruesa con un termómetro sin tocar la piel ni una espina.

  4. 4

    Preparar la ajada

    Mientras cuece el pescado, pela y lamina el ajo. Calienta el aceite en una sartén pequeña a fuego medio-bajo y cocina las láminas 3–4 minutos, hasta que estén doradas claras. Retira del fuego, espera unos 30 segundos y mezcla el pimentón. Añade con cuidado 60 ml del agua de cocción, vertiéndola poco a poco para evitar salpicaduras.

  5. 5

    Escurrir y terminar

    Retira casi todo el caldo de la cazuela con un cucharón, dejando unas cucharadas para mantener húmedas las patatas. Vierte la ajada por encima y mueve suavemente la cazuela por las asas. Sirve una porción de pescado con patatas y guisantes por persona, revisando al comer las posibles espinas finas que no se hayan podido retirar.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Maragota a la gallega

¿Cómo sé si la maragota está cocida sin romper las porciones?

Comprueba la pieza más gruesa: debe alcanzar 63 °C y separarse en lascas opacas y húmedas al presionarla suavemente junto a la espina.

¿Puedo preparar las patatas antes que el pescado?

Sí; dales la ventaja indicada y añade la maragota cuando estén casi tiernas. Si terminan primero, retíralas y mantenlas tapadas mientras acaba el pescado.

La ajada sabe amarga, ¿se puede corregir?

No suele recuperarse porque el pimentón o el ajo quemados dominan el conjunto. Prepara otra con aceite limpio, fuego moderado y la especia fuera del calor.

Curiosidades y más información sobre la receta

Maragota y pinto en la cocina gallega

Los nombres maragota y pinto se emplean para formas de coloración de Labrus bergylta, un lábrido de carne firme. En la pescadería puede aparecer bajo uno u otro nombre, por lo que importa confirmar la especie y recibir el pescado limpio y cortado.

La ajada se añade después de cocer

El caldo cocina pescado, patatas y guisantes con suavidad, mientras la ajada aporta al final grasa, ajo y pimentón. Separar ambas preparaciones permite controlar el punto de la maragota y evita someter la especia a un hervor que apagaría su aroma.

Una fuente amplia protege las porciones

Distribuir primero la guarnición reduce la manipulación de la maragota. Después se apoyan encima los trozos y se reparte la ajada. Este orden conserva las lascas enteras y permite que cada comensal reciba patata, guisantes y pescado en proporción equilibrada.

Otras recetas de Cocción

A nadie le amarga un dulce

Meiga volando ante la luna sobre una ría gallega al atardecer

Suscríbete, que es gratis!

Te contaremos secretos de Galicia: Lugares, recetas e historias de nuestra tierra porque... habelas hainas

Al suscribirte solicitas recibir correos de Receta Gallega. Puedes darte de baja en cualquier momento y consultar nuestra Política de privacidad.