Imagen de la receta Bolitas de queso crema con aceitunas

Bolitas de queso crema con aceitunas

El queso suave envuelve una aceituna verde y se cubre con nueces picadas, que añaden un contraste crujiente. Son bocados pequeños para servir fríos como aperitivo. Secar bien las aceitunas facilita que el queso se adhiera y evita que las bolitas suelten líquido.

Resumen de la receta

Tiempo 25 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 260 kcal

Ingredientes

  • 200 g de queso crema natural entero, frío
  • 16 aceitunas verdes sin hueso, unos 65 g escurridas
  • 50 g de nueces peladas

Valores nutricionales

Calorías
260 kcal
Proteínas
4.6 g
Hidratos
3.2 g
Grasas
25.6 g
Fibra
1.1 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Secar las aceitunas

    Escurre las aceitunas y comprueba que no quedan fragmentos de hueso. Extiéndelas sobre papel de cocina y sécalas con otra hoja, sin aplastarlas.

  2. 2

    Envolver en queso

    Divide el queso frío en 16 porciones. Con ayuda de dos cucharillas, cubre cada aceituna con una porción de queso hasta que quede completamente oculta. Coloca las bolas en una fuente pequeña con papel de horno. No hace falta que estén perfectamente redondas todavía.

  3. 3

    Refrigerar

    Tapa la fuente y guárdala una hora en la nevera para que el queso recupere firmeza. Mientras tanto, pica las nueces muy finas a cuchillo o con pulsaciones cortas de una picadora, sin convertirlas en pasta.

  4. 4

    Cubrir y servir

    Reparte las nueces en un plato y haz rodar las bolitas por ellas, presionando muy suavemente para fijar los trozos y terminar de redondearlas. Coloca cuatro unidades por ración y sirve frías. Si el montaje se retrasa, mantenlas tapadas en la nevera.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Bolitas de queso crema con aceitunas

¿La aceituna puede ir rellena de anchoa o pimiento?

Sí, siempre que esté bien escurrida y su sabor encaje con el queso. Ten en cuenta que una aceituna rellena puede aumentar bastante el punto salado.

La capa de queso queda irregular, ¿importa antes del frío?

No. En la primera formación basta con ocultar completamente la aceituna; tras una hora de refrigeración podrás redondearla con la nuez sin ablandarla tanto.

¿Con cuánta antelación conviene terminar las bolitas?

Puedes dejarlas formadas y tapadas desde el día anterior, pero la nuez conserva mejor su textura si se incorpora pocas horas antes del servicio.

Curiosidades y más información sobre la receta

Tres texturas en un bocado pequeño

La aceituna conserva una mordida firme, el queso aporta una capa cremosa y la nuez introduce el crujiente exterior. Para percibir las tres, la cobertura debe ser fina y la pieza no debería crecer mucho más que la propia aceituna. Un tamaño uniforme facilita servir cuatro unidades equilibradas en cada ración.

La sal se regula desde los ingredientes

La receta no necesita sal añadida porque aceitunas y queso ya contienen suficiente. Probar una unidad antes de servir permite valorar el conjunto; una aceituna especialmente intensa puede compensarse aumentando ligeramente la capa de queso, no salando. El queso frío amortigua la salinidad sin ocultar por completo el sabor vegetal.

El frío es parte de la elaboración

La hora de nevera no busca solo conservar el aperitivo: devuelve consistencia a la grasa del queso después de manipularla. Ese cambio permite corregir la forma y fijar la nuez sin que el interior se deforme. La bandeja debe taparse para que el aperitivo no absorba olores de la nevera.

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