Imagen de la receta Chips de calabacín con parmesano

Chips de calabacín con parmesano

Estas láminas finas de calabacín se secan primero con sal y después se hornean con parmesano hasta perder humedad y dorarse por los bordes. El secado y una sola capa son decisivos: si las rodajas se solapan, se cuecen en su propio vapor. Conviene comerlas recién hechas, cuando conservan mejor el contraste entre el centro ligero y la superficie crujiente.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 10 min
Dificultad Fácil
Raciones 4
Por ración 95 kcal

Ingredientes

  • 500 g de calabacín
  • 45 g de queso parmesano rallado fino
  • 15 g de aceite de oliva
  • 3 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra

Valores nutricionales

Calorías
95 kcal
Proteínas
4.8 g
Hidratos
3.1 g
Grasas
6.8 g
Fibra
0.6 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Cortar y deshidratar

    Precalienta el horno a 150 °C con ventilador, o 165 °C con calor arriba y abajo. Corta el calabacín en rodajas uniformes de 2 mm con una mandolina. Mézclalas con 2 g de sal y déjalas 20 minutos en un colador. Sécalas a conciencia entre dos paños limpios.

  2. 2

    Preparar las bandejas

    Mezcla las rodajas con el aceite y la pimienta. Distribúyelas sin solaparlas en dos bandejas forradas con papel de horno y reparte el parmesano sobre ellas.

  3. 3

    Hornear

    Hornea 20 minutos, intercambia la posición de las bandejas y continúa 15-20 minutos, vigilando las piezas pequeñas. Retira cada rodaja cuando esté seca y dorada en los bordes.

  4. 4

    Enfriar y servir

    Pasa los chips a una rejilla, prueba uno cuando se haya templado y añade la sal restante solo si hace falta. Sirve inmediatamente.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Chips de calabacín con parmesano

Los chips están blandos después de enfriar, ¿qué ha fallado?

Las rodajas eran gruesas, se solaparon o conservaron humedad. Devuélvelas unos minutos al horno separadas y vigila para no quemar el parmesano.

¿El calabacín puede cortarse a cuchillo?

Solo si consigues láminas constantes de dos milímetros. Una mandolina con protector ofrece mayor regularidad, pero debe utilizarse con especial cuidado.

¿Por qué se añade parte de la sal al final?

El parmesano ya aporta sal y el secado concentra sabores. Probar un chip templado permite decidir si realmente necesita el gramo reservado.

Curiosidades y más información sobre la receta

Secar antes de hornear es la fase decisiva

La sal extrae parte del agua hacia la superficie durante veinte minutos. Paños limpios la retiran antes de incorporar aceite, reduciendo el vapor que tendría que eliminar el horno. La mandolina debe utilizarse con protector para mantener dedos lejos de la cuchilla.

Dos bandejas evitan cualquier solapamiento

Quinientos gramos producen muchas rodajas y necesitan superficie amplia. Una sola capa permite que cada pieza libere humedad y reciba parmesano, en lugar de cocerse pegada a otra. Intercambiar bandejas compensa las zonas calientes propias de muchos hornos domésticos.

La textura termina de definirse en la rejilla

Una rodaja caliente puede parecer flexible aunque ya haya perdido suficiente agua. Al enfriar sin contacto con una bandeja, el vapor escapa y el parmesano adopta una consistencia más firme. La rejilla deja escapar vapor por ambas caras mientras las rodajas pierden calor.

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