Imagen de la receta Falda de ternera al horno

Falda de ternera al horno

La falda de ternera al horno queda tierna y jugosa cuando se cocina despacio, protegida al principio y con un poco de líquido en la fuente. La cebolla y la zanahoria se convierten después en una salsa que recoge los jugos del asado. El dorado final aporta una superficie más sabrosa sin exigir que la carne pase toda la cocción destapada. Para servirla, conviene observar la dirección de las fibras y cortar en sentido contrario.

Resumen de la receta

Tiempo 3 h 30 min
Dificultad Fácil
Raciones 5
Por ración 508 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de falda de ternera deshuesada en una pieza, limpia de grasa exterior gruesa
  • 250 g de cebolla pelada
  • 200 g de zanahoria limpia
  • 8 g de ajo pelado
  • 300 ml de caldo de carne
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 30 g de aceite de oliva
  • 1 g de tomillo seco
  • 6 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra

Valores nutricionales

Calorías
508 kcal
Proteínas
36.8 g
Hidratos
5.7 g
Grasas
35.8 g
Fibra
1.8 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar la fuente

    Precalienta el horno a 160 °C, con calor arriba y abajo. Corta la cebolla en gajos y la zanahoria en rodajas de 1 cm y repártelas en una fuente de unos 30 × 22 cm, lo bastante ajustada para que el líquido no se evapore rápidamente. Añade el caldo y el vino. Seca la carne y observa hacia dónde discurren sus fibras para reconocerlas al cortarla después.

  2. 2

    Condimentar y cubrir

    Machaca el ajo con la sal, la pimienta y el tomillo y mézclalo con el aceite. Unta la falda por ambas caras y colócala sobre las hortalizas, con la cara que conserve algo de grasa hacia arriba. Cubre la fuente herméticamente con su tapa o con papel de aluminio, sin que este toque el líquido.

  3. 3

    Asar hasta ablandar

    Hornea durante unas 2 horas y media. A mitad del tiempo, abre con cuidado por el vapor, riega la carne con sus jugos y vuelve a tapar. Comprueba al final con una brocheta: debe penetrar con facilidad en la zona más gruesa. Si todavía ofrece resistencia, mantén tapada otros 20-30 minutos. Vigila que quede líquido en el fondo y repón un poco de agua caliente si se ha reducido demasiado.

  4. 4

    Dorar y reposar

    Cuando la carne esté tierna, retira la tapa y sube el horno a 220 °C. Dora durante 10-15 minutos, vigilando que la superficie no se reseque. Saca la falda a una tabla y deja reposar 10 minutos ligeramente cubierta.

  5. 5

    Triturar la salsa y cortar

    Mientras reposa, tritura las hortalizas con el líquido de la fuente hasta obtener una salsa fina. Si está muy espesa, añade una pequeña cantidad de agua caliente; si está demasiado líquida, redúcela unos minutos en un cazo. Corta la falda transversalmente a las fibras en lonchas de aproximadamente 1 cm y sírvela con la salsa. La receta rinde cinco raciones de carne.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Falda de ternera al horno

¿Qué consigue la primera fase de horno tapada?

El ambiente húmedo reduce la evaporación y permite ablandar su tejido resistente sin secar antes la superficie.

El fondo de la fuente se queda sin líquido, ¿qué hago?

Repón una pequeña cantidad de agua caliente, vuelve a cerrar herméticamente y continúa hasta que la carne esté tierna.

¿En qué dirección deben hacerse las lonchas?

Transversalmente a las fibras visibles, con aproximadamente un centímetro de grosor, para acortar la masticación de cada porción.

Curiosidades y más información sobre la receta

La falda responde a calor prolongado y húmedo

El tejido resistente de la falda necesita tiempo para volverse tierno. La tapa retiene vapor y el caldo rodea hortalizas y parte de la carne. Destapar desde el principio doraría pronto el exterior, pero podría dejar el centro resistente y seco.

El dorado pertenece al tramo final

Cuando la brocheta ya entra con facilidad, el horno sube a 220 °C y la pieza queda descubierta. Diez o quince minutos forman una superficie sabrosa sin repetir toda la cocción en seco. Después, el reposo estabiliza los jugos.

La salsa aprovecha el fondo completo

Cebolla y zanahoria reciben caldo, vino y jugos de la carne durante el asado. Triturarlas recupera todo ese sabor y evita desechar la guarnición. La consistencia se ajusta solo después, con agua caliente o una reducción breve según sea necesario.

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