Imagen de la receta Pimientos del piquillo rellenos de gambas

Pimientos del piquillo rellenos de gambas

Los trozos de gamba quedan dentro de una crema espesa y suave, envueltos por la pulpa dulce del piquillo. El relleno necesita cuerpo para no escaparse al servir, pero debe seguir siendo cremoso al cortarlo. La salsa exterior se prepara con parte de los propios pimientos y nata, mientras el horno calienta el conjunto antes de llevarlo a la mesa.

Resumen de la receta

Tiempo 1 h 5 min
Dificultad Media
Raciones 4
Por ración 289 kcal

Ingredientes

Para el relleno

  • 200 g de gambas crudas peladas y sin intestino
  • 80 g de puerro limpio, parte blanca y verde tierna
  • 15 g de aceite de oliva
  • 25 g de mantequilla
  • 30 g de harina de trigo
  • 250 ml de leche entera
  • 3 g de sal
  • 0,5 g de pimienta negra molida

Para montar y salsear

  • 15 pimientos del piquillo grandes en conserva, unos 450 g escurridos
  • 100 g de nata para cocinar con un 18 % de materia grasa
  • 60 ml de agua
  • 3 g de perejil fresco

Valores nutricionales

Calorías
289 kcal
Proteínas
15.3 g
Hidratos
19.5 g
Grasas
15.8 g
Fibra
3.1 g

Elaboración paso a paso

  1. 1

    Preparar el puerro y las gambas

    Abre el puerro a lo largo y lava entre las capas para retirar la tierra. Seca, pesa 80 g y pica fino. Corta las gambas limpias en trozos de aproximadamente 1 cm y mantenlas refrigeradas. Escurre los piquillos, reserva doce enteros para rellenar y separa tres, unos 90 g, para la salsa.

  2. 2

    Cocinar la base del relleno

    Calienta el aceite en una sartén de 26 cm a fuego medio-bajo y rehoga el puerro 7 minutos, removiendo, hasta que esté blando sin tostarse. Añade la mantequilla y, cuando se funda, incorpora la harina. Remueve durante 2 minutos para formar una pasta uniforme. Vierte la leche en tres o cuatro adiciones, mezclando bien antes de añadir más.

  3. 3

    Espesar e incorporar las gambas

    Cocina la crema unos 8 minutos a fuego suave, removiendo el fondo y las esquinas con una espátula. Debe quedar espesa, pero cremosa, y dejar un surco visible al pasar la espátula. Agrega las gambas, la sal y la pimienta y cocina unos 3 minutos, hasta que los trozos estén opacos y firmes. No añadas harina cruda para corregir el espesor.

  4. 4

    Templar y preparar la salsa

    Extiende el relleno en un recipiente poco profundo y deja templar 20 minutos para poder manejarlo sin quemarte. Mientras tanto, precalienta el horno a 180 °C, calor arriba y abajo sin ventilador. Tritura los tres piquillos reservados con la nata y el agua hasta obtener una salsa fina. Lava y pica el perejil.

  5. 5

    Llenar y colocar en la fuente

    Extiende un tercio de la salsa en una fuente de unos 30 por 20 cm. Reparte el relleno entre los doce piquillos con una cucharilla, introduciéndolo poco a poco y sin presionar la punta. Colócalos en una capa sobre la salsa y cubre con el resto. Las piezas deben quedar llenas, pero sin estirar la pulpa.

  6. 6

    Hornear y comprobar el centro

    Hornea a media altura unos 20 minutos. La salsa debe burbujear suavemente y el centro del relleno alcanzar 74 °C. Si aún está templado, prolonga la cocción y cubre holgadamente si la superficie se seca. Reparte tres pimientos por persona con la salsa y el perejil picado. Advierte al servir que el interior está muy caliente.

Preguntas frecuentes sobre la receta de Pimientos del piquillo rellenos de gambas

¿Puedo utilizar gambas congeladas?

Sí. Descongélalas en la nevera dentro de un recipiente que recoja el líquido y sécalas antes de pesarlas. Los 200 g corresponden a gamba pelada, descongelada y escurrida, no al bloque con hielo.

¿Puedo montarlos con antelación?

Sí, pero enfría pronto el relleno en un recipiente poco profundo y guarda los pimientos montados, tapados, a 4 °C o menos para cocinarlos al día siguiente. Desde la nevera necesitarán más tiempo de horno que los indicados para el relleno templado: comprueba siempre 74 °C en el centro, sin guiarte solo por la salsa caliente.

Curiosidades y más información sobre la receta

La consistencia antes de rellenar

Una crema que cae como una salsa resulta difícil de mantener dentro del piquillo. Al templarse, el relleno adquiere más cuerpo y puede repartirse con una cucharilla. No interesa llevarlo al extremo de una masa seca: el pequeño tamaño de las gambas permite distribuirlas en una base cremosa sin tener que compactarlas.

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